"Yo, por ejemplo, ya quiero que me baje, ya tuve suficiente".
La musica empeoró, o tal vez fue el alcohol que corria por las venas de los invitados de este cumpleaños... Un live act minimalista que paradojicamente no llegaba a suplir la necesidad musical de los invitados. Algunas personas actuan y perciben desde lo sagrado, dando por sentada la cualidad magica del mundo en el que vivimos. No es el caso de esta chica que se queja y hace muecas de tensión. Desborda de ansiedad. La pastillita del amor se tornó inmanejable... ¿La música la habrá enfrentado con ella misma, como a mi?
"Yo, por ejemplo, ya quiero que me baje, ya tuve suficiente".
Me dan ganas de hacer pis, decido ir al baño. En el camino puedo ver que el cumpleaños escenifica la fragmentación social, los grupos urbanos, la mente tribal en su sentido menos brillante y convencional: se respira divisiones, se respira incomprensión de unos a otros... vayamos a la crueldad expresiva, para que usted pueda entender a qué me refiero: camino al baño, me chiflan "astilla extasis", una consigna que viene de uno de los grupúsculos. Por un lado rockeros de barrio y por el otro lado chetos empastillados, en el medio pueblerinos céntricos vestidos con camisas blancas. ¿Y yo, qué soy? Somos todos uno, pero no todos lo saben. Ni creen que saben que saben. Nisiquiera eso.
En el baño, un charco de meada acumulada despues de que el reductoos fuera visitado por una buena cantidad de borrachos, parece estar seduciendo a un cable que cuelga semi pelado haciendo gala de las instalaciones eléctricas más básicas y peligrosas. Morir electrocutado por la meada pensando en los snobs y los pibes de barrio.
04 enero 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)