Cuando llené el pozo de tierra y emparejé el terreno, me di cuenta de que estaba en Pet Sematary. La humildad me había iluminado el alma. Y se vació de repente, como se vacía un frasco lleno de agua que se revienta contra el piso. Se acabó. Era la humildad del ego, volvio luego como un León hambriento, me perseguía y me persigue. Lo veo a ese Leon que viene corriendo hacia mi y se transforma en mi. Ahora no corre. Gatea. Se transforma en un postre helado. Se derrite. Se lo comen las hormigas y lo lame un perro con la lengua , dejando una gota, una gota que se transforma en una tormenta. Enterré palabras y lo unico que hice fue hacer más alto el muro, la muralla, the Wall of Language, la CARCEL, la prisión lenguaje realidad.
A resolver los koans...
09 abril 2009
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1 comentarios:
Nunca lo vas a enterrar hasta que te calles, es difícil, pero al menos por un tiempo podrías intentarlo, después alguien puede hablar por vos, escindiendo tu naturaleza y formando corpúsculos de tu personalidad, verdaderos homúnculos procaces saltando como cieguecitos hilarantes. Terminada la digresión de Tu, ergo, pueden venir las exequias a uno más de tus muertos, aquellos que dejaron de existir tras una capa de tierno silencio.
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