Como gobernador de cordoba a lo largo de estos años exponiendome en este blog he descubierto pocas cosas. Pero vamos camaradas... "algo descubrí" y quiero compartirlo con ustedes, mis lectores.
Antes que nada, el gobernador de córdoba no es new age. A todos los que pretendan catalogarme bajo esa cagada de etiqueta, les deseo que los parta un rayo.
Muchas veces recibi felicitaciones y muchas otras... amenazas. La verdad, es que como autoridad política de córdoba, no puedo negar que "es parte del juego". ¿De qué otra cosa se puede tratar? He intentado abordar temas importantes con la misma seriedad con la que traté los mas insignificantes, superficiales e infantiles topicos de la vida cotidiana cordobesa.
No soy un analista, no puedo negarlo... como gobernador-periodista, descubro mi tendencia hacia la valoración. Me he desviado del camino de la observación cientifica pura... no soy un aviva giles y considero que a pesar de ser elegido como gobernador, soy más que un cordobés-sorete... mucho más. Soy un humano, un "ser de luz". Nada humano despreciaré por ajeno aun cuando me vea en dificultades de asimilación, esa es mi postura.
Soy un ser polémico, me considero -con un poco de orgullo- una ficcionalización prolija, politicamente incorrecta pero humana y espiritualmente en constante evolución... soy un guerrero, ya lo he explicado antes. Un guerrero en contra de lo absoluto, de lo lineal y de la sobriedad.
Traigo conceptos acuñados en otros tiempos con sabiduría y por hacer esto, no soy un sabio. Lo sé muy bien. Me hago la paja, fumo y toso, como y durmo, cago y canto, lloro y me gusta mojarme en el río. Escuché en los ambientes de la sabiduría diferentes formas de hablar y esas formas diferentes tan pomposas algunas y otras casi como ladridos de perro encontré que dicen la misma cosa: "Verdades". Me alegra este hecho particular el corazón y por que no, los pulmones.
No soy científico porque soy un artista queridos lectores. Soy un científico del humor, en todo Caos hay un voluntario. Me da gracia el ombligo de ciertos conciudadanos y la forma en la que estos pequeños puntos de desdoblamiento corporal logran ser úbicos -en su centralidad. Pero, carecen de comedia ¿¡Qué ombligo úbico puede pretender ser tal sin comedia?! -El de los tiranos, el de aquellos que glorifican la sangre humana derramada en nombre de alguna revolución. .
Quiero ver sus risas y escucharlos patalear sobre los charcos. La conciencia cósmica y otras cuestiones importantes, son de mi interés como mamífero. El sabor del garbanzo, la similitud tactil de un poroto con un sugus confitado, el locro vegetariano, que es mas parecido al original -el de los aborigenes de catamarca-... temas de convesación amplios como una buena dieta epicurea demanda.
Para todos ustedes lectores del corazón, he preparado mas de una despedida. "Este es el último asomo" dije antes... y volví a aparecerme con más y más y más. ¿Soy un mentiroso? Soy al menos contradictorio.
Espero que sea próxima la definitiva.
¿Ustedes leyeron otros blogs de cordoba? Para qué seguir con esto... para qué seguir... es una actividad sin una pizca de sentido que la justifique. Mejor, abandonar. Mejor dejar atrás todo este rollo del blog... las nuevas tecnologías... no llenan el alma de este ser viviente. Expresarse para sentirse bien... un tema milenario. Los dinosaurios deben haber buscando expresarse.
Los de La Colifata lo hacen a modo terapeutico (por radio)... me encanta ¡les hace bien! y yo me río del parecido de mi voz a la de los internos. ¿Estaré loco como ellos? Modulo como un verdadero demente... si me escucharan todos ustedes, sabrían entender mi asombro.
Una radio transmitida desde un loquero, hecha por locos -y un par de psicologos- me refleja esa voz conocida... mi propia voz.
No soy un tarado, soy amigo de mi cuerpo y no me da verguenza escucharme (me encanta haber vencido esa estupida actitud de desprecio personal).
Pero, sueno como un loquito de frenopático. Eso me llena de seguridad...
La diferencia es que a mi no me van a encerrar... ni en carceles, ni hospitales, ni loqueros, ni aulas de universidad, ni batallón del ejercito... me corto -zácate- las venas con un ladrillo antes de experimentar el encierro otra vez. No lo soportaría. Eso es porque soy un burgués sensible y suicida... creo en el fondo de mi ser, que hay dignidad... sé que la verdad es la ilusión y la necesidad es inseparable del hombre en vida.
Ahora... saber esto y andar por la calle declarandole la guerra al capitalismo con una botella de coca cola...no soy pelotudo.
Si, queridos amigos, enemigos (truhanes) soy liberal y libertario. Los invito a que comulguemos el cosmos.